quarta-feira, 28 de novembro de 2007

El cielo y el infierno

Desde el 11 de noviembre la Iglesia Católica cuenta con un nuevo beato:Ceferino Namuncurá ,el joven indio de la patagonia argentina.
Ceferino pertenecía a la raza mapuche,palabra que significa" hijos o gente de la tierra".Los mapuches conforman un pueblo altamente religioso,creyentes en un dios creador y poderoso:Nguenechán, a quien le piden protección para sus familias y sus ganados.
Ceferino nace en el año 1888 ,en las tolderías de Chumpay,en la provincia patagónica de Río Negro,hijo del cacique Namuncurá de setenta y cinco años ,teniendo su madre veintinueve.
Evangelizado al cristianismo por los misioneros salesianos ,crece en las tolderías siendo testigo de la paupérrima situación en que se encuentra la gente de su raza. Se dice que esta vivencia lo hacía llorar constantemente y despierta en él su deseo de estudiar para,de esta manera, poder ayudar a su pueblo. Se lo comunica a su padre ,añadiendo -"porque quiero ser útil a mi gente".
Después de un breve paso por un colegio salesiano en Buenos Aires, es llevado, por esta misma congregación, a estudiar a Roma.
Se distinguió por su inteligencia, su mansedumbre,por su bondad y el deseo constante y ferviente de ser útil a su gente.
Allí enfermó y muere solo en un hospital romano en el año 1905. Había predicho la fecha de su muerte seis días antes.
Ciento dos años después es beatificado,pero hace años que los creyentes le rezan a este dulce indiecito, sobre todo los estudiantes para recibir ayuda en los exámenes. Abundan testimonios de enfermos graves que, según ellos, han recobrado la salud por la intersección del futuro santo mapuche.
El 11 de noviembre la alejada y pobre población de Chimpay ,se vistió de fiesta.Allí se llevó a cabo la beatificación.Delegaciones indias hicieron sus ofrendas y sus ritos ante el altar de los blancos.
¿Será una señal que sea llevado al altar el joven indígena?
Se dice que hay un mundo inteligible y espiritual y un mundo material,sensible.
Ceferino bien se ha ganado vivir en ese mundo ideal ,espiritual ,pero su pueblo continúa en este valle de lágrimas ,que es el mundo material.
Los pueblos indígenas de la Argentina necesitan algo más que ver a uno de los suyos en los altares.Necesitan que se les devuelvan las tierras, que no se los ignore,que se les de trabajo,posibilidades de una vida más digna,,que no se los deje morir en la indigencia.
Han pasado cien años de su muerte y ningún gobierno,ni de derecha,ni de izquierda,ni civiles ni militares han reivindicado y hecho justicia con la población india y ésto nos llena de vergüenza
ante el mundo.
Marita Faini Adonnino-Argentina

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